domingo, 13 de agosto de 2017

Sobre el origen de los neumas

El siguiente texto es una traducción de un artículo escrito por Kenneth Levy titulado On the Origin of Neumes, fundamental para comprender la aparición de los neumas. He intentado respetar la esencia de los términos en inglés, pero no es un texto fácil de leer ni de traducir. Para los ávidos conocedores de la lengua del bardo inglés, podéis leer el original aquí. Antes de empezar a leerlo, se deberán tener en cuenta algunas cuestiones con respecto a la traducción. Al tratarse de un texto tan especializado, muchos términos musicales no tienen un equivalente en español (o por lo menos yo no los conozco). De tal forma que:

- la palabras neumation o neuming se traducirá por "neumas", "neumación" o por "notación en neumas", según me haya dado en su momento y dependiendo del contexto de la frase. Ya que no creo que exista el término neumación o neumización en español. Indicaré entre paréntesis en qué momentos se están usando esta palabras en el artículo original de Levy. Si me acuerdo...

- ductus separado = disjunct ductus/ ductus continuo = conjuct ductus: cuando en el texto se habla del ductus, se está refiriendo a la inclinación de la pluma a la hora de escribir. Cuando Levy habla de un disjunct ductus se refiere a que los escribas levantaban la pluma cuando escribían los neumas y cuando habla de conjunct ductus se refiere a que los escribas escribían los neumas del tirón, sin levantar la pluma. Aunque los términos disjunto y conjunto se aplican también a los intervalos musicales de forma análoga, he preferido optar por una traducción más libre.

Sobre el origen de los neumas
¿Cuál es el origen de los neumas? ¿Cuál fue el desarrollo acaecido entre sus comienzos y los primeros documentos que utilizan neumas de forma sistemática y que datan alrededor del año 900? Son muchas las especulaciones que han fracasado a la hora de dar una respuesta convincente a estas preguntas.[1] La Imagen 1 muestra un árbol genealógico de Joseph Froger que puede servirnos para orientarnos acerca del problema. [2] Esta imagen no indica un origen legítimo. Su "original" hace referencia a un arquetipo de neumas utilizados en los propios de las misas franco-gregorianas, una compilación perdida poco antes de los primeros neumas. Esta tradición tendría su continuación en las variantes regionales del año 900, todas ellas constituirían aparentemente brotes de este arquetipo: Ept (Alemania); Cla (norte de Italia); Clu (Cluny); Dij (Burgundio); Den (San Denis); Lan (Lorena o Metz); Mur 3 (San Galo); Cha (Breton); Alb (Aquitania); Ben (sur de Italia/ Beneventano). Entre este "original" desconocido y las múltiples clases de neumas de ca. 900 existe una evolución oscura. Hay, en palabras del propio Froger, "une sorte de nuée opaque... [une] zone brumeuse."

Las fechas y los lugares de desarrollo también son oscuros. El Sextuplex de R.-J. Hesbert de 1935 aportó una forma aproximada del arquetipo carolingio del canto Gregoriano (de las palabras sin música) que circuló en las regiones francas durante el pasado siglo VIII.[3] No se ha encontrado un arquetipo musical (los textos junto con los neumas) que se corresponda con el anterior. A los eruditos españoles les gusta decir que los neumas se retrotraen a la época de Gregorio Magno.[4]


Imagen 1. El árbol genealógico de Joseph Froger (1962)

Hoy en día, la opinión predominante es la de Solange Corbin, que vio los neumas como una invención de principios del siglo IX para grabar música auxiliar y nueva como lecciones, cantos del celebrante, tropos, secuencias y polifonía, en tanto que el repertorio principal de los propios gregorianos quedó consignado a la transmisión oral hasta alrededor del año 900.[5] Eugène Cardine aceptó que este era el uso de los neumas en el corpus gregoriano y situó el origen de la colección "entre el Rin y el Sena."[6] La propuesta de Corbin también ha sido adoptada por Helmut Hucke y Leo Treitler, cuyas afirmaciones sobre que las técnicas de improvisación orales ayudaron a formar las transmisiones de las melodías gregorianas del siglo IX en adelante ayuda a apoyar la teoría.[7]

Sin embargo, la propuesta Corbin-Hucke-Treitler ha encontrado resistencia. Michel Huglo se ha aventurado a decir, considerando las conexiones cercanas entre los brotes francos del este y el oeste de la tradición notada, que existió un arquetipo carolingio con neumas antes de la división del imperio carolingio a mediados del siglo IX. Esto echa por tierra algunas de las fechas de Corbin y de los argumentos que dependen de ellas.[8] Huglo suscribe que el origen de los neumas se retrotrae al año 800. [9]Yo mismo he hablado sobre el tema de la cronología en un reciente artículo llamado "Charlemagne's Archetype of Gregorian Chant." Lo que ahí se propone es la existencia de un manuscrito con neumas de, por lo menos, un siglo antes de lo que se piensa. Populariza el uso de los neumas mediante copias de un arquetipo con notación musical de los propios franco-gregorianos que circularon aproximadamente a finales del siglo VIII.[10] Un corolario de esta fecha tan temprana para el arquetipo con neumas se debe a una revisión de la temprana transmisión escrita: las melodías de los propios de las misas gregorianas fueron realizadas durante el reinado de Carlomagno en una recensión con neumas que no dejaban pie para la improvisación oral.

En el presente artículo, el foco se centra en la cronología de los propios neumas: en su naturaleza y forma de transmitir las melodías gregorianas. Propondré escenarios nuevos para los tres estados primarios de la práctica de la notación con neumas: 1. orígenes legítimos; 2. "el arquetipo de Carlomagno"; 3. las especies de neumas alrededor del 900. Los escenarios 1 y 2 son "prehistóricos" en el sentido que no han sobrevivido los neumas hasta nuestros días. Sólo disponemos de los neumas del escenario 3. Las pruebas son escasas y mis resultados no pretenden ser más que conjeturas.

I. ORÍGENES. LOS DOS MÉTODOS DE NEUMACIÓN (NEUMATION)
Son varias las explicaciones que circulan hoy en día sobre el origen de los neumas.

a. Acentos.
Podemos encontrarnos a menudo con la teoría de que los "acentos" de la Antigüedad Clásica (los diez signos prosódicos alejandrinos: agudo, grave, circunflejo, etc.) fueron los principales factores en el origen de los neumas.[11] Generalmente hablando, un acento agudo prestaría un servicio musical al indicar una nota más aguda que aquella a la que precede; un acento grave, indicaría una nota más grave; un acento circunflejo, una sucesión de notas agudas y notas graves. El sistema se completaría con algunos signos como el quilisma, el oriscus y las licuescencias.[12] Los defensores de esta "teoría de los acentos" tienden a recurrir a una cita del sur de Alemania de c. 1000 (Ciudad del Vaticano, Biblioteca Apostolica Vaticana, ms. Pal. lat. 235) que dice que "de los acentos proceden las notas que llamamos neumas."[13]

Ms. Pal. lat. 235, Biblioteca Apostolica Romana, Ciudad del Vaticano, fol. 38v. Enmarcado en rojo tenemos el texto original en latín donde encontramos la frase De accentibus toni oritur nota quae dicitur neuma.
b. Modelos greco-bizantinos. Algunas explicaciones hablan de que los neumas latinos derivan de las prácticas notacionales bizantinas.[14] Los signos bizantinos oxeia y bareia reproducen los acentos agudo y grave alejandrinos, por lo que podemos considerarla como una variante de la teoría de los acentos. Esta teoría no está del todo aceptada, ya que el uso de los signos notacionales bizantinos difiere en parte de los usos de Occidente y, además, todavía no se ha esclarecido el origen del sistema bizantino.

c. Quironimia. La explicación difundida por André Mocquereau considera que los neumas musicales eran la contrapartida escrita de los gestos hechos con la mano de los directores de coro, que trazaban trayectorias melódicas durante la interpretación.[15] Huglo tiene su criterio para abstenerse a creer en esta teoría.[16]

d. Signos de puntuación y uso del lenguaje. La teoría de que los neumas eran signos que habían sido usados antes como signos de puntuación en los textos procede de Bohn y Thibaut.[17] Algunas formas estilizadas que se usaban como signos editoriales y signos de puntuación (signos de interrogación, comas, los dos puntos) en los textos literarios y en las recitaciones litúrgicas de determinada región carolingia pudieron llegar a usarse en esa misma región como neumas para el quilisma, el oriscus, etc. Las formas de los neumas difieren en muchos aspectos de una región a otra, tanto, que las correspondencias locales apenas reflejan un origen común. Sin embargo, la teoría es un punto de partida para Treitler, que enlaza el fenómeno del origen de los neumas con el del uso carolingio del texto y el lenguaje: "El desarrollo de la escritura musical está asociada con la estandarización del latín y su escritura, con la difusión de la escritura y la alfabetización y con la enseñanza del lenguaje... Los factores más importantes [con respecto al origen de los neumas] se relacionan con el desarrollo del lenguaje hablado y escrito y con la teoría y la pedagogía del lenguaje."[18]

e. Signos ekfonéticos. La teoría de que los neumas latinos derivan de los signos ekfonéticos, usados en el Imperio Bizantino entre los siglos IX y XV para regular la entonación de las lecturas y textos ceremoniales, está en parte relacionada con la teoría del origen bizantino de los neumas y con la de los signos de puntuación. Esta teoría, impulsada también por Thibaut, ha recibido poco apoyo por parte de los estudiosos científicos.[19]

d. Teorías eclécticas. Dado que ninguna de las teorías existentes explica por sí sola los orígenes de la notación, ha habido fusiones de dos o tres de ellas. Una reciente formulación de Dom Cardine combina elementos de la teoría de los acentos, de la puntuación y de los signos quironímicos:

El origen de los neumas. Los primeros escribas de las melodías gregorianas emplearon signos que ya habían sido usados como signos literarios, manteniendo la esencia de su significado original o modificándolo buscando un significado análogo. [Teoría de los acentos:] Los acentos agudo y grave de los gramáticos eran ideales, por su naturaleza, para distinguir las notas agudas y graves: la virga y el tractulus. [Signos de puntuación:] Algunos signos de puntuación se usaron, por la fineza de su diseño, para representar sonidos que se repetían ligeramente: como la stropha y el trigon. Los signos de contracción se usaron para sonidos particularmente ligados entre ellos: como el oriscus. El signo de interrogación se eligió como la figura para un fenómeno vocal, una elevación melódica muy similar a una frase interrogativa: el quilisma. [Quironimia:] La intención principal del sistema fue traducir la melodía al gesto y convertir el gesto en un signo escrito. Un neuma es un gesto puesto en tinta sobre el pergamino.[20]

Viniendo como viene de parte de uno de los mejores gregorianistas musicales (justo al principio de Sémiologie grégorienne, la obra maestra de Cardine) hay que respetarlo y de hecho hay mucho de verdad en ello. Pero incluso si las simples sugerencias que voy a presentar ahora ni siquiera estuvieran próximas a la realidad, las explicaciones que se han dado hasta el momento sobre el origen de los neumas deberían dejarse a un lado. Ni los acentos, ni los signos de puntuación, ni los neumas ekfonéticos serían relevantes. La teoría bizantina, una variante de la teoría de los acentos, evita el tema. Solo la quironimia jugaría un rol en el desarrollo de los primeros neumas, pero no está implicada en los orígenes legítimos de los neumas.

¿Cómo empezaron los neumas? Mi primera intención es prescindir de una idea que ha gozado de un enorme apoyo tácito. Se trata de la idea de que todos los neumas proceden de un mismo desarrollo "original". Yo propongo otra idea en su lugar: dos desarrollos distintos que representan dos métodos diferentes o aproximaciones al proceso de neumación (neumation). De momento, cada uno de ellos se designan como el Tipo 1 y el Tipo 2. El Tipo 1 es anterior al Tipo 2, que es más tardío, y tan sólo el Tipo 1 estaría más cerca de los orígenes de los neumas. Permitidme que desvele algo acerca de esto. Los documentos son bien conocidos y las observaciones fundamentales han sido llevadas a cabo hace mucho tiempo en un polémico estudio hecho por Handschin. El Tipo 1 está representado por una ingente cantidad de especímenes que han sobrevivido y que han sido clasificados como notación Paleofranca o de San Amand. El Tipo 2 comprende el resto de las especies de neumas latinos.

El estudio de la notación Paleofranca comienza en 1950 cuando Handschin y Jammers se centraron en una especie arcaica de neumas  hallada en un grupo reducido de ejemplos en el noreste de Francia y noroeste de Alemania.[21] A partir de entonces, Hourlier y Huglo ampliaron el tema de estudio y contribuyeron con un listado exhaustivo de fuentes.[22] Han aparecido recientes discusiones acerca de los enigmas planteados por las notaciones del Tipo 1/ Paleofranca, pero el estado de la cuestión ha visto pocos avances más allá de los planteamientos de los años 50 del siglo XX.[23]



Imagen 2. El árbol genealógico de Jean Hourlier y Michel Huglo (1957)

Los puntos de vista de Hourlier y Huglo se resumieron en un árbol genealógico que (como en el de Froger de la Imagen 1), nos lleva a una proyección de los orígenes de los neumas. Está reproducido en la Imagen 2.[24] Todas las familias regionales descienden de un mismo arquetipo nunca hallado: el Hourlier-Huglo "X", el que se ha llamado el original de Froger. Pero la Imagen 2, que tiene en cuenta la rama Paleofranca, mejora el árbol genealógico de Froger, para quien los documentos Paleofrancos constituían un obstáculo en el camino de una edición crítica del Gradual Gregoriano y fueron ignorados. En la Imagen 2, la rama paleofranca se encuentra antes que los neumas mixtos (notaciones mixtas), entre los neumas de acentos (notaciones de acentos) de las especies del centro de Francia y Alemania, por un lado, y los neumas de puntos (notaciones de puntos) de las especies aquitanas por otro. También encontramos agrupadas en estas notaciones mixtas (aunque posteriores a la paleofranca y, posiblemente, descendientes directas de esta), las especies de neumas de Bretaña y Lorena (notación mesina). Las notaciones italianas se han omitido por cuestiones de espacio, "dont la carte est extrêment complexe", pero están muy próximas a las notaciones de acentos y derivan del mismo arquetipo X.

En la Imagen 3 ofrezco una representación totalmente diferente de los inicios de los neumas. En lugar de un único original escrito del que descienden todos los neumas latinos, propongo un árbol genealógico de tres ramas que coexisten durante un período de algunos siglos. La rama más antigua no está escrita en ninguna parte. Se trata de la memoria: una tradición melódica de los propios gregorianos que estaba en las memorias profesionales al mismo tiempo que el procedimiento de la escritura comenzaba. Esta tradición melódica, almacenada en la memoria, nutrió las dos ramas escritas durante los primeros siglos de transmisión a través de neumas.

Serán varias las cuestiones que mi árbol genealógico suscitará y que serán consideradas según avance mi discurso. Para comenzar, una de ellas es la posición que ocupan las especies paleofrancas, ya que no aparece como el brote de un único desarrollo neumático, sino como una tradición escrita original que usaba un método diferente y pertenece a una genealogía distinta al del resto de las especies de neumas. Un indicador de esta independencia del Tipo 1/ Paleofranco se puede tomar de la geografía de las fuentes. Handschin señaló que los documentos de la notación paleofranca representan, en general, las mismas regiones en las que la especie de neumas de Metz dominó durante finales del siglo IX y principios del X. El arcaísmo de las especies paleofrancas le llevaron a suponer una sucesión cronológica en la que las especies de Metz (se puede hablar, como Corbin, de las especies lorenas) suplataron a la paleofranca en esta región central del Imperio Carolingio. Handschin sugirió el nombre alternativo de la notación "pre-Metz" para la paleofranca.[25]

Las consideraciones litúrgicas y del repertorio nos llevan a una conclusión. Los filtro previos de los materiales paleofrancos dan la impresión de que lo que ha llegado hasta nuestros días asciende a meros fragmentos de música que permanece ajena a la tradición gregoriana. Sin embargo, un examen detallado sugiere que una completa recensión  de los propios de la misa gregoriana existieron una vez con neumas del Tipo 1/ Paleofranca. La Tabla 1 reproduce el inventario de fuentes compiladas por Hourlier y Huglo. Hay veinte  ítems, datados entre mediados del siglo IX y los siglos XI y XII.[26] En la columna titulada "Foliation" no hay una colección del Tipo 1/ Paleofranca completa, sólo fragmentos y marginalia. En la columna titulada "Description", los fragmentos con neumas están constituidos por una miscelánea de los textos clásicos (Horacio: nº 6, 9), Lecturas del Antiguo Testamento (Lamentaciones: nº 14), teoría musical carolingia (Aurelian: nº 16; Tonario-Noaeane: nº 19), ceremonial carolingio y música litúrgica (missa graeca, Laudes regiae, letanía: nº 4, 15, 8), tropo y secuencia (nº 2, 13, 18), propios del oficio gregoriano (el de difuntos y el Réquiem: nº 1 y 20), y los propios de la misa gregoriana (nº 3, 5, 11). De los veinte, sólo cinco están dedicados al repertorio gregoriano principal , y de estos, los cantos del oficio permanecen parcialmente alejados del corpus tradicional ya que la fórmula para Todos los Santos (nº 1) era una adición carolingia.[27] Volviendo a los cantos de la misa, la neumación (neumation) parece estar limitada a la marginalia en dos sacramentarios (nº 3 y 5) además de algunas adiciones a algunos folios del misal de París (nº 11). Sin embargo, si miramos con lupa, estas tres fuentes sugieren una imagen mucho más rica de las neumaciones (neumations) de las misas paleofrancas.



                              Imagen 3. Propios gregorianos: árbol genealógico de tres ramas

Los dos sacramentarios, ahora en Düsseldorf, fueron escritos en el norte de Francia. Son libros de oraciones, que en un principio no estaban pensados para tener anotaciones musicales. Pero, como a menudo ocurre con los ejemplares de gran tamaño del sacramentario y el leccionario, se hacían adiciones en los amplios márgenes.[28] Entre ellos hay cerca de cuatro docenas de cantos del propio de la misa con neumas paleofrancos del Tipo 1/ neumas paleofrancos, bien notados o simplemente como íncipits.[29] Entre los cantos hay entradas del calendario para la primera, segunda y cuarta semana de Adviento, para los tres últimos tres días de Semana Santa y para las fiestas de San Miguel, la Santa Cruz y otros repartidos a lo largo del Año litúrgico. La selección puede parecer aleatoria en un principio, pero la presencia de los domingos de Adviento, el Primer domingo entre ellos, y la enorme selección de fiestas sugiere la posibilidad de un ciclo neumado comprensible.

El manuscrito Paris lat. 17305 (Tabla 1, nº11) apoya esto, un misal entero del siglo X (o del siglo IX), copiado en el noreste de Francia.[30] Aquí los textos musicales fueron parte del plan original, aunque no se pensó que fueran a albergar ningún neuma, ya que no se dejó espacio horizontal para los melismas. Sin embargo, en al menos los íncipits de cuatro docenas de cantos del propio gregoriano se han escrito neumas del Tipo 1/ Paleofranca; estos neumas se han escrito apretados en los estrechos espacios interlineares que quedan entre el texto. El misal con neumas de París complementa el de los sacramentarios de Düsseldorf.  Completando el calendario de Adviento de invierno tenemos la vigilia y tres misas para el Día de Navidad así como los días de los santos de la semana de Navidad (Esteban, Juan, los Santos Inocentes, Silvestre). Más adelante, las anotaciones de notas del Tipo 1 se hacen cada vez más raras, haciendo pensar que la idea inicial de neumar todo el ciclo se desechó. Pero existen notaciones para los cantos del propio de la misa del segundo domingo después de Navidad, del martes para la cuarta semana de Cuaresma, Jueves de Pascua, Pentecostés, el segundo domingo después de Pentecostés, y las fiestas de abril de Tiburtius y Valeriano. Los repertorios combinados de los manuscritos de París y Düsseldorf suman alrededor de ocho docenas de propios de la misa con neumas del Tipo 1/ Paleofranca. Contienen tanto fiestas menores como mayores que se distribuyen a lo largo de todo el año litúrgico del temporal y el santoral. Todo esto sugiere una neumación total del Tipo 1/ Paleofranca. Esta notación del Tipo 1/ Paleofranca se desarrollaría dentro del mismo territorio del noreste de Francia que era el dominio de las notaciones lorenas durante finales del siglo IX.[31]



Tabla 1. Inventario de manuscritos con notación paleofranca (según Hourlier y Huglo)

Además, tenemos dos regiones con dos notaciones neumáticas: una más temprana que la otra. ¿Por qué había dos neumaciones sucesivas de los propios de la misa gregoriana en pleno corazón del imperio carolingio? Para responder, me remito a las mismas notaciones, sobre la que tengo que sustentar mi afirmación de que son dos tipos diferentes o métodos de neumar los implicados.


Imagen 4. Tipo 1/ Notación paleofranca: principio del introito Dum medium silentium del Misal de París, Bibliothèque Nationale, Ms. lat. 17305

La Imagen 4 muestra los incisos del principio del introito Dum medium silentium para el segundo domingo después de Navidad. La notación es del Tipo 1/ Paleofranca encontrada en el Misal de París (ver también la Imagen 5).[32] Esta clase de puntos, líneas y curvas apenas se diferencian de aquellas encontradas en otras especies de neumas. Un ascenso de dos notas se puede notar aquí, como en la mayoría de las especies del Tipo 2, con dos puntos, el segundo de ellos situado más alto y a la derecha del primero, como en las dos notas finales de silen-ti-um.



Imagen 5. Principio del introito Dum medium silentium (según Corbin) (véase Imagen 4)

El grupo de dos notas ascendentes del Tipo 1/ Paleofranca también puede adoptar la forma de una diagonal que combina los dos puntos en un único trazo anguloso ascendente, como podemos ver en las dos últimas notas de me-dium, en te-nerent o en et nox. Podemos encontrar una situación similar en la sucesión de tres alturas, grave-agudo-grave, que en el Tipo 1/ Paleofranco puede tomar la forma poco corriente de medio círculo abierto por abajo, como en si-len-tium.

Podemos encontrar más ejemplos de semejantes formas inusuales en la Imagen 6a (véase también la Imagen 7), que muestra el introito Ad te levavi para el primer domingo de Navidad en la notación del Sacramentario de Düsseldorf D. 1.[33] El ductus neumático de Düsseldorf es distinto del que encontramos en el Misal de París, pero de nuevo están presentes las anomalías del Tipo 1: el podatus de un sólo trazo en el le-vavi, a-ni-mam y con-fi-do; el torculus semicircular en ne-que y ir-ri-deant. Los nombres conocidos para los neumas del Tipo 2 (clivis, torculus, etc.) tienen pocas oportunidades de ser "originales" o de aplicarse al Tipo 1. Son aparentemente, de origen alemán y parece que lograron difusión a partir del siglo XI, y probablemente no existía conexión  con los primeros estados de neumación (neuming).[34]

Para desentrañar las anomalías en la notación, uno tiene que aproximarse a ellas desde otra perspectiva. ¿En qué se diferencian los neumas del Tipo 2 de los del Tipo 1? La Imagen 6b muestra una típica notación del Tipo 2 para el mismo pasaje del introito Ad te levavi. Mientras que en el Tipo 1 encontramos un secuencia de nota grave, aguda y grave en las palabras neque y irriderant, en la que se utiliza el semicírculo mirando hacia abajo, el torculus del Tipo 2 utiliza un arco con un adorno inicial: primero una línea descendente, después ascendente y después un arco hacia abajo de nuevo; en el Tipo 1 la línea descendente inicial no está.



Imagen 6. El introito Ad te levavi y la comparación de las dos notaciones: la del Tipo 1/ notación paleofranca  que aparece en el sacramentario de Düsseldorf, Landes- und Stadtbibliothek, Ms. D.1 que se corresponde con (a); y la del Tipo 2/ notación alemana, que se corresponde con (b)

Lo mismo ocurre con la sucesión de dos alturas ascendentes o podatus: en el Tipo 1 se usa una diagonal ascendente (como en le-vavi) mientras que en el Tipo 2 se añade de nuevo un adorno inicial: una línea descendente para la nota grave del principio, ascendiendo para la nota final.  Lo mismo ocurre con la sucesión de dos notas descendentes o clivis: el Tipo 1 puede lograr esto con una diagonal descendente (como en me-us, confi-do, e-rubescam, etc.), pero el Tipo 2 utiliza la línea descendente con un pequeño adorno introductorio. Sin embargo, donde realmente son más claras las diferencias fundamentales en el procedimiento de ambos tipos es en las notas aisladas y únicas. La Imagen 8 compara las formas básicas del punctum y la virga con las del torculus, podatus y clivis.



Imagen 7. El introito Ad te levavi (véase Imagen 6)

En el Tipo 2 hay dos opciones básicas para neumar una nota aislada: para aquella que no es enfática o que permanece relativamente grave, utiliza un punto plano o punctum; para aquella que enfatiza o permanece relativamente aguda, utiliza la diagonal ascendente o virga. La notación del Tipo 1 carece de esta opción: una diagonal ascendente (la forma de la virga en el Tipo 2), significa en el Tipo 1 una nota ascendente de dos alturas o podatus.


Imagen 8. Los neumas básicos, Tipos 1 y 2

La lista de los signos paleofrancos del Tipo 1, al igual que todos los de otras especies de neumas, se compone de puntos y trazos, aislados o combinados, expresando información sobre el perfil melódico y las frases; existen formas redondeadas que indican licuescencias y matices melódicos; y existen formas alteradas y especiales indicando diversas longitudes.[35] Incluso en las situaciones ya vistas, el Tipo 1/ Paleofranco es un caso aparte. Utiliza la diagonal ascendente para dos notas ascendentes, una opción paleofranca para el podatus, sin trazo inicial. Utiliza un torculus con forma de cúpula sin trazo inicial. Y utiliza una diagonal descendente para la clivis, de nuevo sin el trazo inicial. En cada situación, la paleofranca utiliza menos trazos, sus escribas han sido más económicos a la hora de transcribir la esencia melódica en el soporte. Cualquier estudioso de la notación se ha percatado de estas peculiaridades, pero las explicaciones que se han dado son inconcluyentes. El obstáculo puede residir en el hecho de suponer que existía un único desarrollo detrás de todas las primeras neumaciones: en suponer que la paleofranca representa la misma premisa metodológico-notacional que el resto. Yo sugiero que el comportamiento económico del Tipo 1/ Paleofranca es síntoma de un proceso bastante diferente. Lo que ofrece el Tipo 1 es un cuadro de posiciones de altura en el que cada elemento del melos, tanto si aparece en el folio como parte de una ligadura o como un signo independiente, se trata como un punto con una posición concreta. Incluso la variedad de curvas usadas para indicar los neumas ornamentales (quilisma, oriscus, apostrophus) y las licuescencias se explican de esta forma: como una analogía escrita de los matices de la voz. Si hay una palabra que describa esta relación entre sonido y signo esa es "gráfico". Con respecto a lo que sigue, sostendré esta razón fundamental sobre la notación del Tipo 1 para sustituir "paleofranco" por "gráfico". Esto explica el comportamiento de la notación del Tipo 1: cada sonido, punto o matiz está ofreciendo una forma simplemente descriptiva.

¿Qué pasa entonces con el método del Tipo 2? Que posee esos trazos extra al principio de sus podatus, torculus, etc. Y, en algunas especies del Tipo 2, la diferencia entre las alturas graves y agudas pueden indicarse con la opción de puntos y trazos, que no son posibles en el Tipo 1. Mi propuesta es que tales características marcan a la notación del Tipo 2 no como un cuadro de alturas inertes, de posiciones melódicas abstractas (como en el método del Tipo 1), sino como un cuadro que muestra las analogías de movimientos interválicos ascendentes y descendentes. Los neumas del Tipo 2 reflejan, en esencia, los contornos melódicos: muestran giros (gestures) melódicos generales. Así como he descrito el Tipo 1 como gráfico por su trazado de las alturas y matices, el método del Tipo 2 lo describiría como "gestual", por su analogía con el fluir melódico. A esto cabría añadir que aquí y sólo aquí, se podría aplicar una de las teorías de los orígenes de los neumas: la teoría de la quironimia. Tal y como Cardine escribió, "un neuma es un gesto puesto en tinta sobre el pergamino".[36] Pero, en mi teoría, la quironimia de los gestos en tinta de Cardine no tiene cabida en el Tipo 1, no existe un eslabón que enlace con orígenes legítimos de los neumas. Sólo es aplicable a las notaciones del Tipo 2.

Si bien es verdad que la dicotomía de los métodos "gráfico" y "gestual" se ha aceptado provisionalmente, también es cierto que ha suscitado varias preguntas. ¿Por qué había dos métodos de notación? ¿Por qué hay dos "ediciones" sucesivas de los propios gregorianos, una primera edición que utiliza el método gráfico y una revisión posterior que sustituye a esta con el método gestual? Mi respuesta puede abrir un enorme ventanal acerca de los orígenes de los neumas. La interpretación personal de la posición de las alturas y los matices del Tipo 1/ gráfico favorecería las condiciones para una transferencia inicial del canto desde la tradición oral a la plasmación escrita. Uno puede imaginarse una comisión responsable de producir la primera notación con neumas, virando hacia el método del Tipo 1/ gráfico, para establecer una primera conversión a partir de la interpretación oral con sus respectivas rondas de modificaciones (constituidas tanto por simples retoques como por revisiones ambiciosas.) En lo que respecta al Tipo 2/ método gestual, sus refinadas analogías del movimiento interválico sugieren una naturaleza totalmente distinta. El Tipo 2 sería el más útil para los directores del coro y los cantantes que interpretaban el repertorio. Los diagramas gestuales eran ideales para representar el fluir melódico, hacía más fácil la memorización de los cantos para los intérpretes al aportar un estímulo visual que se podía traducir fácilmente en un gesto con la mano o con el brazo para aquellos que dirigían a los cantantes. En resumen, mientras que los neumas del Tipo 1/ gráfico constituían un libro de texto, los neumas del Tipo 2/ gestual constituían una 'edición para ser interpretada'.

Estas identificaciones del método paleofranco como gráfico y original se han discutido anteriormente; sin embargo, no se han llegado a conocer todas sus implicaciones sistemáticas e históricas. En 1930, Paolo Ferretti, el principal analista de la centonización gregoriana, centró su atención sobre los orígenes de la notación y en unos pocos párrafos esbozó una teoría de los orígenes de los neumas que se aproxima a los puntos de vista aquí sugeridos. Para Ferretti, la lista completa de los signos de los neumas brotaron de tan solo cinco radicaux (signos raíces). Los cinco fueron bien elegidos: los acentos agudos y grave más los tres signos apostrophus, oriscus y quilisma. Ferreti interpretó el resto de los signos como dérivés, elaboraciones y combinaciones de los signos raíces, que fueron los génerateurs.[37] El arraigo de la teoría de los acentos se mantiene de nuevo aquí, ya que es la suposición de que un único sistema subyace a todos los neumas latinos. La teoría de Ferretti es ecléctica y se refiere únicamente a los neumas del Tipo 2. Aun reduciendo el campo a estas raíces particulares, Ferretti se aproximó a lo que puede verse como la premisa gráfica básica de una notación original del Tipo 1.

Las discusiones de Handschin sobre los neumas paleofrancos todavía se acercan más a la cuestión. "¿Podría ser ésta la notación que usaban en Francia antes de la llegada de los maestros de canto romanos, antes de la dinastía carolingia?" "El principio de esta notación está claro: la altura del sonido se corresponde con la disposición más alta o más baja sobre el pergamino." "Vamos a decir que ésta podría ser la notación diastemática ideal, igual que la que resuelve todo mediante puntos." "Para nuestros tipos de neumas apenas podemos concebir un punto de partida que no sea el puramente musical, independiente en su base del hablado."[38]

Recientemente, David Hiley realizó un resumen de las actuales teorías sobre el origen de los neumas mostrándose claramente insatisfecho con todas ellas: "se podría argumentar que las exigencias funcionales del sistema de notación eran lo suficientemente fuertes para iniciar un desarrollo sin beneficio de ningún sistema pre-existente."[39] Hiley no entró en detalles, pero es una explicación práctica del mismo tipo que la mía, y que ahora intentaré ubicar en el contexto histórico de mi árbol genealógico de tres ramas (Imagen 3).

Ya he sugerido algo del trasfondo de mis dos métodos de neumación (neumatic methods) al asignar al Tipo 1/ gráfico el estatus de los neumas originales. La pre-historia del Tipo 1 es difícil de evaluar. Sus procesos elementales pueden ser antiquísimos. Los supervivientes del Tipo 1 del siglo X y XI, en tanto que el Tipo 2/ gestual se acabó asentando, sugieren que el Tipo 1 estaba anteriormente bien arraigado. Dado que los hechos importantes (entre los que se encuentra la invención de los neumas) probablemente reflejen causas importantes antes que triviales, los orígenes del Tipo 1 pueden llegar a remontarse a la época de Gregorio el Grande, quien llegó a autorizar una revisión del Antifonal.[40] La sentencia de Isidoro de Sevilla que dice que "los sonidos perecen... porque no se pueden escribir" supuso un obstáculo a la hora de utilizar neumas en la época de Gregorio. Una evaluación de la sentencia podría defender la notación "gregoriana".[41]  Pero una razón más probable para la aparición de los primeros neumas podría ser la revisión de la liturgia realizada por Pipino, el Breve durante la visita a Francia en el año 753-4.[42] La progresiva conversión de la música de la iglesia franca hacia la tradición romana podría haber traído consigo el método del Tipo 1/gráfico durante las décadas siguientes. Queda por conocer si los neumas eran en realidad una invención franca o una invención cooperativa italo-franca o incluso una invención italiana mucho más anterior.

En cuanto al cambio del método del Tipo 1/ gráfico hacia el método del Tipo 2/ gestual con su consiguiente realce de la memorización y la interpretación, la génesis del método gestual podría estar ligado con la promulgación del antifonario neumado franco-gegoriano, el antifonario al que yo llamo el "arquetipo de Carlomagno" y datado c. 800.[43] Independientemente de la cronología, la conversión del método gráfico al gestual no debió llevar mucho tiempo. Las diferencias musicales son muy pequeñas entre ambos métodos y las modificaciones en la notación podrían haber llevado sólo unas semanas en lugar de varios años.

Con todo esto, mi propuesta general sobre el origen de los neumas está completa, pero habría que considerar también algunos temas relacionados. Uno de ellos es la importancia, reconocida por varias teorías sobre el origen de los neumas, de distinguir entre los neumas-acentos, que escriben la melodía del canto fundamentalmente con ligaduras (como en las especies de neumas alemanas), y los neumas-puntos, que la escriben en su mayor parte como puntos separados (como en las especies aquitanas y bretonas). Esta dicotomía acentos/puntos está profundamente arraigada en las primeras teorías sobre el origen de los neumas y su importancia reside en las teorías de Hourlier y Huglo (ver Imagen 2).[44] Ya que la notación paleofranca se debe clasificar como una notación de puntos, se presenta un problema para los defensores de la teoría de los acentos, que se ven obligados a explicar por qué una notación de puntos es más antigua que la más temprana notación de acentos. Sin embargo, Handschin reconoció mucha de la insuficiencia de los acentos/puntos: uno puede llegar a una distinción más básica de los tipos de neumas, que va más allá de la típica "neumas de trazo versus neumas por puntos": se trata de neumes-accents versus neumes à points superposés. El criterio tal vez no sea el de un ductus conectado o separado, sino más bien aquel en el que un sonido se expresa mediante una posición en una escalera vertical mientras que en el otro se expresa como un trazo ascendente.[45]

En mi esquema (Imagen 3), la dicotomía acentos-puntos no tiene ninguna conexión con el origen de los neumas, con el método del Tipo 1/ gráfico, sino que concierne únicamente a las especies de neumas del Tipo 2/ gestual. Lo que hago yo es sustituir los términos "acentos" y "puntos", que implica relacionarlo directamente con las teorías de los acentos del origen de los neumas, por los términos "conjunto" y "disjunto", ambos relacionados con el ductus, un término mucho más neutral. El término "conjunto" representa las especies de neumas que hacen un mayor uso de las ligaduras, y el término "disjunto" hace referencia a aquellas que tienden a representar el movimiento melódico con signos separados. Mis ilustraciones sobre la notación del Tipo 2 (Imágenes 6b y 8) tienen la forma de un ductus conjunto y en la siguiente parte de este artículo hablaré sobre la notación en neumas (neumation) del arquetipo de Carlomagno y daré razones para suponer que este original del Tipo 2 utilizaba dicho ductus. Sin embargo, la base gestual subyacería en todas las notaciones del Tipo 2 y formarían parte tanto de las especies con ductus disjunto (las "notations à points superposés" de Bretaña, Occitania, Lorena, Nonantola, etc.) como de las especies con ductus conjunto de San Galo, Borgoña, Italia central, etc. Algunas de las especies disjuntas, como las de Lorena, tienen claros indicios en los que subyace una base  de ductus conjunto, como se puede deducir de las tablas de las notaciones en neumas de Laón y San Galo del Graduale Triplex.[46] En otras especies disjuntas también subyacen rasgos del método gestual y concepción del ductus conjunto en algunos documentos. Los primeros especímenes de la notación aquitana muestran rasgos de un ductus conjunto más que los especímenes posteriores.[47] Las indicaciones en el ductus disjunto de las especies de Bretaña y Nonantola son mucho más raras. Incluso aunque los impulsos gestuales se resuelven hasta el punto en el que no se manifiestan en la página, la razón fundamental permanecería: cada punto, tractulus, uncinus, apostropha, etc. en las especies disjuntas del Tipo 2 representarían un punto de llegada o de partida, un nudo o un objetivo, en la continuidad de un movimiento interválico gestual, en lugar de un sistema de alturas fijo como en el Tipo 1/ gráfico.

Una segunda cuestión relativa al Tipo 1 es su supervivencia a lo largo del siglo X en adelante.[48] ¿Por qué habría de persistir un método antiguo y gráfico después de que se estableciera alrededor del 800 un método nuevo y gestual? Una respuesta a esta pregunta puede ser que la mayoría de los ejemplos del Tipo 1 no están extraídos de los antifonarios de la misa o del oficio, que eran los que tendían a imponer los nuevos métodos notacionales. Los textos clásicos, los tropos, las secuencias y los elementos de la missa graeca (Tabla 1, nº 2, 4, 6, 7, 9, 13, 18),[49] se pueden considerar como apuntes ocasionales o privados que de buena gana siguieron utilizando el antiguo sistema. Las entradas teóricas (nº 16 y 19) fueron destinadas sólo para consulta, no para la interpretación, lo que habría reducido el impulso de escribirlas utilizando los neumas del Tipo 2. En lo que respecta a los propios de las misas y los oficios (nº 1, 3, 5, 11, 20), estos son también añadidos varios, comprimidos dentro de los márgenes y entre líneas de manuscritos que no estaban pensados para albergar neumas. Serían un reflejo de la practicidad de los escribas, aprovechando al máximo el espacio del Tipo 1.

Otro asunto importante del Tipo 1 es la variedad en el ductus y los orígenes de los documentos conservados. Así como la notación paleofranca se ha visto tan solo como un estilo regional entre un número más amplio de estilos, las diferencias entre ellos plantea problemas. Pero si vemos el Tipo 1 como un "método" que se aplicaba en diferentes épocas y sitios, es razonable para los especímenes supervivientes mostrar la diversidad paleográfica y geográfica que muestran.

Para acabar, hay que destacar la aparición ocasional de elementos del Tipo 2 entre los neumas del Tipo 1: una "clivis gestual" en lugar de una diagonal gráfica descendente, etc. Estas salidas del rigor sistemático son, probablemente, lapsus de los escribas que eran notadores habituales del Tipo 2.


II. EL ARQUETIPO DE CARLOMAGNO Y LA EVOLUCIÓN DE LOS NEUMAS
Del primer escenario de los neumas latinos, paso ahora al segundo y tercer escenario. El segundo se centra en el arquetipo franco-gregoriano: el "original" perdido del árbol genealógico de Froger (Imagen 1), el X del árbol genealógico de Hourlier-Huglo (Imagen 2), la colección de los propios de la misa gregoriana del Tipo 2/ neumas gestuales que yo fecharía hasta el final del siglo VIII y que identifico como "el arquetipo de Carlomagno." El tercer escenario tiene que ver con las transformaciones de la tradición escrita gregoriana desde ese arquetipo a través la "zona brumosa" de Froger hasta el punto donde nuestros primeros documentos con neumas aparecen (los neumas de c. 900). La cuestión fundamental es, ¿qué tipo de neumas utilizaba el arquetipo? Es en esto donde Dom Cardine y su cohorte de semiologistas gregorianos son más vulnerables. El fallo a la hora de definir los neumas de un arquetipo capaz de generar una multiplicidad de especies de neumas ha oscurecido sus descubrimientos. Bajo mi punto de vista, los semiologistas tienen razón al suponer que había un arquetipo con neumas detrás de las especies de neumas del 900. Pero todavía es necesario redefinir un número de factores y combinarlos de nuevo para aclarar el desarrollo. Hay seis puntos en mi presentación. Los tres primeros hacen referencia a la razón fundamental del arquetipo perdido: 1. una fecha temprana; 2. un arquetipo pobre en matices; 3. una memoria residente. Los últimos tres hablan sobre la aparición de las distintas especies de neumas: 4. una memoria en desuso y una notación auxiliar; 5. copiar al dictado; y 6. un repertorio de gestos. Algunos de los puntos resultarán relativamente familiares, otros sonarán totalmente a nuevo. Si los tomamos en cuenta en conjunto, podemos explicar  la hasta ahora oscura forma del arquetipo y del declive de las especies de neumas.

1. Una fecha más temprana. Al principio de este artículo, expuse que muchas suposiciones recientes sobre el origen de los neumas se basaban en la afirmación de Mlle Corbin de que las colecciones de neumas franco-gregorianas más tempranas se realizaron c. 900, y que el distinto ductus neumático de San Galo, Lorena, Aquitania, Bretaña, etc., que aparece por primera vez en esa época, lo hace muy próximo al inicio de la tradición notada gregoriana.[50] En otro artículo, he hablado sobre la existencia de un arquetipo gregoriano con neumas alrededor del 800, promulgado como el "arquetipo de Carlomagno", como un factor fundamental en la estrategia para la unificación litúrgico-musical.[51] En el presente artículo he sugerido que esta ha sido la mayor aplicación de la neumación (neumation) a través del gesto. Una ventaja de situar una fecha más temprana para la neumación gregoriana es que nos da un margen de un siglo entero para la evolución paleográfica de las especies de neumas, muy difícil de explicar si consideramos que la neumación empieza tan sólo alrededor del año 900.[52]

2. Un arquetipo de ductus conjunto y pobre de matices. Todavía quedan preguntas por resolver. ¿Qué clase de neumas (neumation) utilizaba el arquetipo de Carlomagno? ¿Qué único modelo paleográfico puede explicar la diversidad de formas y técnicas en torno al año 900? Permitidme empezar con dos sugerencias. La primera de ellas, que los neumas (neumation) del arquetipo utilizaban un ductus continuo en vez de un ductus separado: la tendencia fue repartir la línea melódica en ligaduras, como en las especies alemanas, en vez de utilizar puntos separados, como en las especies bretonas o lorenas. A esto me gustaría aprobar la elección básica hecha por Dom Froger en su edición del Graduel romain, cuyos cantos de ejemplo para la primera misa de Adviento muestran un ductus sustancialmente alemán.[53] Mi segunda sugerencia es que los neumas (neumation) del arquetipo no eran ricos en matices (ampliamente provistos de especificaciones de los detalles rítmicos y melódicos), sino pobres en matices (ausente de tales detalles). Esto contradice los ejemplos de Froger o la línea de pensamiento habitual. Desde los primeros argumentos sobre la relativa autoría de las neumaciones (neumations)[54] gregorianas arcaicas, la presunción que prevalecía es la de que las neumaciones más tempranas tenían una mayor riqueza de especificaciones melódicas y detalles rítmicos, mientras que las neumaciones posteriores, en este sentido, fueron empobreciéndose progresivamente.[55] Las especies de neumas ricas de matices, en particular las alemanas, han sido favorecidas gracias a su riqueza en especificaciones de la altura e indicadores de matices: líneas (episemata), formas modificadas (licuescencias, etc.), letras romanas, y coupures (neumas que indican valores rítmicos). Tal y como se han encontrado en algunos ejemplares del cantatorium de San Galo, Stiftsbibliothek, Ms. 121 (c. 1000), estos describen la esencia melódica gregoriana con impresionante detalle.[56] Las tradiciones de Lotharingia, Bretaña, Ile-de-France, Aquitania e Italia han recibido menos atención a causa de su menor detalle. Los resultados aparecen en la Paléographie Musicale, que operaron durante medio siglo antes de que un libro de misas italiano fuera reproducido en facsímil; en el Graduale de Solesmes de 1908, que confió en los escritos alemanes la mayoría de sus detalles rítmicos y melódicos; y en las reconstrucciones de Froger para su "édition critique."

Aun dicho todo esto, estos puntos de interpretación práctica pueden ser indicadores de otra evolución de las primeras notaciones. Cantando el Graduale Triplex una y otra vez, uno mismo descubre que los neumas alemanes describen una situación melódica particularmente matizada con una colección particular de signos explicativos, mientras que para el mismo caso los neumas (neumation) de la notación Lorena poseen características diferentes y parcialmente conflictivas.[57] Ya que la sustancia melódica que subyace es en esencia la misma, merece la pena considerar una inversión de la secuencia histórica comúnmente aceptada: en lugar de un arquetipo rico en matices cuya riqueza de detalles se fue perdiendo progresivamente tendríamos un arquetipo pobre en matices cuyas especificaciones básicas van siendo poco a poco ampliadas. La idea de un arquetipo pobre en matices no es nueva: ya había sido expuesta con anterioridad y ampliamente por Handschin en sus discusiones sobre la notación paleofranca.[58] Sus aportaciones incluirían las licuescencias, el quilisma, el oriscus y sus derivados; así como la distinción entre sonidos largos y breves mediante puntos, sus elongaciones y strophici. Todos se usan en las notaciones del Tipo 1/ gráfico. Por esta misma razón, un arquetipo pobre en matices no incluiría episemata o coupures y contaría tan sólo con unas pocas letras auxiliares.[59]

Sobre mi anterior propuesta de que el arquetipo del Tipo 2/ gestual usaba un ductus conjunto en vez de disjunto, añadiría además que tenía una neumación pobre en matices más que rica en matices. Una vez que la perspectiva histórica ha sido ajustada, no resultaría sorprendente que apareciesen indicaciones correctoras. He demostrado indicios de un arquetipo con ductus conjunto y pobre en matices entre los neumas (neumations) arcaicos y pobres en matices de Prüm y Benevento que utilizan los ofertorios Factus est repente y Angelus Domini.[60] Más aún, un examen de las copias del antifonario de la misa de los siglos X y principios del XI sugiere que la mayoría de las neumaciones tempranas que han sobrevivido eran un reflejo cercano de un arquetipo de ductus conjunto y pobre en matices. En 1962, Dom Froger ofreció diez subfamilias como base de su edición crítica del Gradual gregoriano (ver Imagen 1 del principio). La mayoría de esas diez tenían una neumación pobre en matices. Sus orígenes alcanzan desde Arras, Ile de France, Dijon y Epternach en el norte de Francia hasta Ravena, Abruzzi, Umbria y la zona beneventana del sur de Italia.[61] No se trata sólo de copias provinciales de lugares donde los matices pueden casualmente pasarse por alto, ya que entre sus orígenes se encuentran los pilares de la ortodoxia cultural carolingia como Corbie, San Denis, Tours y Prüm. Y no son sólo copias tardías, ya que el manuscrito de Mont Renaud se neumó probablemente durante el siglo X, algunas generaciones después de las primeras copias ricas en detalles (San Galo 359 y Laon, Bibliothèque Municipale, Ms. 266 y 239)[62]

3. Una memoria residente, una melodía materializada (concretised melos). De esta forma, los recursos escritos para especificar los detalles de la melodía pueden diferir de una copia a otra, pero los puntos principales de la sustancia melódica permanecen constantes. ¿Cómo se mantuvo la integridad de la melodía? Gracias a la memoria, que fue su salvaguarda. Huglo escribió ya hace algún tiempo que "l'invention de la notation neumatique (...) facilita l'effort de mémoire, sans le supprimer totalment."[63] Cardine habla de "la pensée du compositeur telle qu'elle étit conservée dans la mémoire du premier notateur."[64] Si bien el factor de la memoria es ampliamente conocido, cabe mencionar un aspecto en relación a la naturaleza del melos que preservaba. Las notaciones neumáticas (neumations) que especificaban la altura e indicaban los matices mínimamente y que se usaban en el arquetipo pobre en matices eran transmisores viables de las melodías gregorianas porque esas melodías estaban grabadas en su totalidad dentro de las memorias de los profesionales. Los músicos de iglesia que optaron por las inexactas ayudas a la memoria de los neumas sin pautado (eran notaciones muy esquemáticas que ignoraban la precisión de la altura de los sonidos y que pasaban por alto muchos matices) se conformaban con representaciones incompletas de la esencia melódica porque toda la esencia parecía guardada con seguridad en la memoria. Este simple cálculo de la notación y la memoria nos dice que las melodías gregorianas dejaron de improvisarse en el mismo momento en que se notaron por primera vez (las pocas veces que se improvisaba, se dejaba a libre elección de los intérpretes). Las melodías se materializaron físicamente (concretised), adquirieron una entidad y se hicieron reconocibles en un dibujo melódico específico, íntegramente almacenado y reproducible a través de la memoria.

4. Una memoria en desuso (eroding memory) y una notación auxiliar. Llegó un momento en que las memorias empezaron a flaquear. La tecnología escrita que, en un principio convivía con la memoria, fue desplazándola a medida que la escritura se practicaba cada vez más y se hacía más accesible, hasta el punto de hacer fallar la memoria. Los escribas más emprendedores podrían haber contestado a las deficiencias de la neumación (neumation) autorizada desde el principio mediante la creación de mejoras a la hora de especificar la altura, los matices y la duración (mejoras que favorecían al propio sistema). Pero los esfuerzos por incrementar la precisión de los detalles musicales en la escritura se debían a una preocupación cada vez mayor por respetar la integridad de la tradición melódica. Las especies de neumas alrededor del año 900 representarían valiosos escarceos notacionales de un siglo que se realizaron de distintas formas y en diferentes lugares, y con una impronta particular en escuelas como las de Laon o San Galo.[65]

5. Copiar al dictado. Los neumas que se conservan en los propios de las misas gregorianas son en la mayoría de los casos simples duplicaciones de un modelo escrito. Reflejan en última instancia las formas de la notación del arquetipo de Carlomagno, habiéndose copiado directamente teniendo como base este original o alguno de sus descendientes. Pero también era posible hacer copias a partir del dictado. La plasmación escrita de los sonidos era un proceso natural para los músicos, era la única manera de crear de nuevas a primeras un texto musical. Además, ofrecía la ventaja de que era un sistema rápido y cómodo, con duplicaciones simultáneas a partir de un único ejemplar al que no siempre se podía tener acceso.[66] Podemos imaginar dos caminos paralelos para la transmisión musical gregoriana. Por un lado, tenemos una neumación (neumation) autorizada cuya escritura de ductus conjunto y formas pobres en matices se copiaban escrupulosamente, signo por signo; por el otro lado, tenemos el "dictado". Los músicos carolingios y otomanos cantaban las melodías para transmitir toda su esencia melódica. Los maestros músicos tenían que acompañar los ejemplares con neumas, repitiendo frase por frase tantas veces como fuera necesario hasta que sus alumnos se aprendían las melodías. A los músicos que viajaban a los centros carolingios se les habría instruido de esta manera y en algunos casos, la actual plasmación por escrito de los cantos podría haber sido el resultado de estos dictados melódicos más que de una réplica visual. El dictado desplazó a los escribas, que imponían sus propias formas de los neumas, y con ese distanciamiento del modelo paleográfico podría haber surgido cierta libertad a la hora de personalizar las formas de los neumas.

6. Un repertorio de gestos. Aún podría haber otro factor detrás de la variedad paleográfica de las especies de neumas. Tengo que retomar aquí los dos tipos fundamentales de neumas: el Tipo 1/ gráfico y el Tipo 2/ gestual; la distinción que he hecho no es tanto una cuestión de estilo o ductus, sino más bien de dos procesos o métodos. Ahora, los defensores del arquetipo con la notación del Tipo 2 han proporcionado un modelo que fue concebido a partir del gesto. Yo defiendo que el método gestual en sí mismo podría haber potenciado un desvío de las formas específicas de neumas de un modelo en favor de notaciones neumáticas (neumations) que eran recordatorios gestuales continuos de las melodías gregorianas memorizadas. Cada paso en el proceso escrito, cada hecho notacional, cada ligadura, cada neuma plasmado en la escritura, sería la manifestación de un impulso gestual. Cada notación neumática (neumation) del Tipo 2 (desde el original carolingio a través de su red de descendientes) se ejecutaría, no como una mera copia de un modelo escrito, sino como la realización activa del método. Como resultado, las notaciones neumáticas (neumations) reflejarían elecciones locales y personales para representar lo que era preciso y gráfico en la notación.  Es posible que de la vitalidad de este repertorio de gestos surjan algunas de las diversas notaciones neumáticas de los siglos X y XI.[67]

He ofrecido nuevos escenarios para tres estadios tempranos de la historia de los neumas: 1. orígenes legítimos; 2. el libro de misas notado franco-gregoriano de alrededor del año 800; y 3. la aparición de las especies de neumas alrededor del año 900. En lo que respecta a los orígenes legítimos, en lugar de un único desarrollo que englobe a todos los incunables con neumas, propongo dos desarrollos distintos: uno más temprano que utiliza neumas del tipo 1/ gráfico cuyo objetivo era describir posiciones de la altura del sonido; y uno más tardío con neumas del Tipo 2/ gestual cuyo objetivo era el de describir el dibujo interválico. El Tipo 1/ gráfico está documentado en los vestigios esparcidos de la notación paleofranca. Su principio sería el de crear una simple analogía visual del sistema de alturas. De este modo resultó muy útil para configurar un texto escrito y para las modificaciones editoriales. Podía reflejar los procesos de los músicos de la iglesia captados en una primera conversión de las melodías del dictado oral a la escritura en neumas. Esto descartaría todas las teorías previas que dicen que el origen de los neumas está en los acentos, en las notaciones melódicas bizantas, en los signos de puntuación, en uso del lenguaje, quironimia, notaciones ekfonéticas y combinaones de todas ellas. Los neumas del Tipo 2/ gestual representarían un método distinto, hallado en el arquetipo carolingio con las melodías gregorianas ya perdido: el arquetipo de Carlomagno, la editio prínceps franca a partir de la cual descienden los propios con neumas que han llegado hasta nuestros días. Este método gestual contribuyó a producir grafías que ayudaban a la memoria y se podían animar fácilmente como gestos de la mano y del brazo para la dirección de la interpretación. Sólo podríamos aplicar una de las etiologías neumáticas tradicionales a la notación del Tipo 2/gestual: la notación de la quironimia, pero sin que exista una relación con los orígenes de los neumas.

Las fechas y los lugares de estos desarrollos siguen siendo un misterio. Los neumas gráficos se podrían remontar a Gregorio Magno o incluso antes, pero lo más probable es que fueran el resultado de una cooperación romano-franca o directamente una invención franca de los años 760  o 770, motivada por la sustitución del rito galicano por el romano. Los neumas gestuales se mantendrían hasta los años 770 y 790. El método gestual podría haber desplazado al gráfico en un breve período de tiempo.

En lo que respecta a mi segundo y tercer estadio (la transición del arquetipo de Carlomagno de alrededor del año 800 hacia la 'zona brumosa' de las especies de neumas de alrededor del año 900 de Froger), mi propuesta es que los neumas del Tipo 2/ gestual de alrededor del año 800 todavía no eran ricos en matices (apenas contaban con indicaciones auxiliares de la altura, el ritmo y otros detalles interpretativos), sino que eran pobres en matices, con la menor cantidad de detalles. Dado que las ayudas melódicas y rítmicas toman diferentes formas en las diversas especies de neumas, e iban a estar en conflicto con el sistema, los enriquecimientos en la notación sean probablemente adiciones a un arquetipo que era parco en detalles. Las numerosas copias pobres en matices de los siglos X y XI serían vistas de este modo como fieles réplicas de un original pobre en matices más que como una degradación de otro que fuera rico en matices. Los creadores de los neumas que asentaron las bases para las primeras notaciones recurrieron a las memorias profesionales donde la sustancia de las melodías permaneció cristalizada durante algunas generaciones después de haber comenzado la transmisión mediante neumas. Otra razón que justifica la diversidad de las especies de neumas alrededor del año 900 podría haber sido la práctica de realizar copias al dictado; y tal vez a una inherente licencia del método gestual que animó a los escribas a personalizar los gestos de la notación del canto y a crear sus propios gestos.

Estas propuestas dependen de una considerable amplitud en la distinción entre dos métodos de neumar: el gráfico y el gestual. Por esta razón no puedo ofrecer un apoyo independiente. Aun si las conjeturas sobre la naturaleza y propósito de los dos métodos no son totalmente acertadas, los primeros desarrollos de la notación neumática se esclarecerán de la forma más inesperada posible. En la base gestual que he sugerido para la notación neumática (neumation) del arquetipo carolingio-gregoriano de finales del siglo VIII hay un explicación de la diversidad de ductus y procedimientos que influyeron en las primeras colecciones con notación de alrededor del año 900. Y en la base gráfica que he sugerido para los desarrollos neumáticos previos a los gestuales hay una oportunidad de una aclaración a la que hay que remontarse. Con los neumas gráficos uno puede alcanzar la nublosa línea entre las transmisiones orales y las escritas, donde podemos distinguir el proceso en el que las melodías de la iglesia latina se plasmaron por primera vez a través de la escritura.




[1] S. Corbin, 'Neumatic Notation', The New Grove Dictionary of Music and Musicians, ed. S. Sadie, 20 vols. (Londres, 1980), XIII, p. 128: "Existen varias hipótesis acerca del origen de los neumas, ninguna de ellas es completamente satisfactoria."
[2] Le graduel romain: Édition critique par les moines de Solesmes, IV: Le texte neumatique, 2: Les relations généalogiques des manuscripts (Solesmes, 1962), p. 92
[3] R.-J. Hesbert, Antiphonale missarum sextuplex (Bruselas, 1935)
[4] G. M. Suñol, Introduction à la paléographie musicale grégorienne (París, 1935), págs. 30ff; H. Anglès, 'Canto gregoriano', en New Oxford History of Music, II: Early Medieval Music up to 1300, ed. Anselm Hughes (Londres, 1954), págs. 106ff; R. Costa, 'Acotaciones sobre la antigüedad de la notación musical en occidente', Anuario musical, 36 (1981), págs. 39-67
[5] S. Corbin, 'Les notations neumatiques en France à l'époque carolingienne', Revue d'Histoire de l'Église en France, 38 (1952), págs. 226-8; ídem, 'Les neumes', en Histoire de la musique, I: Encyclopédie de la Pléiade, I (París, 1960), págs. 690-4; ídem, Die Neumen, Paläographie der Musik nach den Plänen Leo Schrades, I/3 (Colonia, 1977), págs. 22-42; ver también J. Froger, 'L'édition critique de L'Antiphonale missarum romain par les moines de Solesmes', Études Grégoriennes, 1 (1954), p. 156; J. Hourlier, 'L'origine des neumes', Ut mens concordet voci: Festschrift E. Cardine, ed. J. B. Göschl (St Ottilien, 1980), p. 360
[6] E. Cardine, 'Vue d'ensemble sur le chant grégorien', Études Grégoriennes, 16 (1977) p. 174
[7] H. Huckle, 'Toward a New Historical View of Gregorian Chant', Journal of the American Musicological Society [JAMS], 33 (1980), p. 445: 'A partir de los estudios de Solange Corbin se ha vuelto evidente que los neumas son de origen carolino. Se desarrollaron en Francia en el siglo IX (...) Tal vez los neumas se desarrollaron y se usaron primero como demostraciones teóricas, y sólo ocasionalmente se emplearon para notar determinada melodía o para dar una explicación musical en lugares concretos del manuscrito.' Para Treitler, 'las primeras notaciones prácticas sirvieron en un primer momento como una ayuda para los celebrantes que recitaban las lecturas eclesiásticas y las oraciones (...) La notación de las antífonas, responsorios y las piezas de los propios de las misas para el cantor y la schola no empezaron a realizarse hasta el siglo X (...) Al principio, la principal tarea de las notaciones en las colecciones de textos era la de indicar aspectos cualitativos de la interpretación y ayudar al cantante a adaptar su conocimiento melódico al texto que tenía ante él. Eran notaciones prácticas y eran herramientas para la tradición oral'; 'Reading and singing: On the Genesis of Occidental Music-Wrinting', Early Music History, 4 (1984), págs. 176-7. Treitler habla en otro sitio del 'hecho de que la tradición del canto gregoriano era, durante los primeros siglos, una práctica interpretativa oral (...) La tradición oral pasó a ser escrita a partir del siglo IX. Pero la evolución de una práctica interpretativa representada por escrito a una tradición que implica componer, transmitir y leer llevó un lapso de varios siglos'; en 'The Early History of Music Writing in the West', JAMS, 35 (1982), p. 237.
[8] M. Huglo, 'De monodiska handskrifternas fördelning i tva grupper, öst och väst', Helsigin yliopiston käytännöllisen teologian laitos: Kätännöllisen teologian julkaisuja, 3 (1975), págs. 47-65
[9] M. Huglo y C. Durand, 'Catalogue de L'Exposition des manuscripts notés de Saint Benoit sur Loire', Les sources en musicologie (París, CNRS, 1981), p. 172: 'La notation musicale... a été conçue, à l'origine, vers l'an 800/830.' Huglo ya había aceptado con anterioridad la teoría de Corbin: 'On the Origins of the Troper-Proser', Journal of the Plainsong and Mediaeval Music Society, 2 (1979), p. 13: 'Hacia el final del siglo IX, cuando la notación de todo el repertorio in integro fue asumida...'
[10] K. Levy, 'Charlemagne's Archetype og Gregorian Chant', JAMS, 40 (1987), págs. 1-31
[11] I. von Müller, Handbuch der klassischen Altertums-Wissenschaft, I: Einlatende und Hilfs-Disziplinen (Múnich, 1892), págs. 307ff
[12] C. E. H. de Coussemaker, Histoire de l'harmonie au Moyen Age (París, 1852), págs. 149ff; P. Bohn, 'Das liturgische Rezitativ und dessen Bezeichnung in den liturgischen Bücher des Mittelalters', Monatschefte für Musikgeschichte, 19 (1887), págs. 29ff; para discusiones posteriores, véase Corbin, Die Neumen, págs. 19-21
[13] De accentibus toni oritur nota quae dicitur neuma; P. Wagner, Einführung in die gregorianischen Melodien, II (2ª ed., Leipzig, 1912), p. 355
[14] El concepto del origen greco-bizantino, volviendo a Riemann (Studien zur Geschichte der Notenschrift [Lepizig, 1878], p. 112), lo ha retomado C. Floros (Universale Neumenkunde [Kassel, 1907], II, págs. 232ff), a cuyas teorías hay que aproximarse con cautela en lo que respecta a las notaciones latinas, tal y como ha indicado M. Huglo en Revue de Musicologie, 58 (1972), págs. 109-12, y por las notaciones bizantinas por M. Hass, 'Probleme einer "Universale Neumenkunde", Forum Musicologicum, 1 (1975), págs. 305-22
[15] Paléographie musicale, series I, 1 (1889), págs. 96ff
[16] 'La chironimie médiévale', Revue de Musicologie, 49 (1963), págs. 153-71; Hucke rechaza esta teoría, 'Die Cheironomie und die Entstehung der Neumenschrift', Die Musikforschung, 32 (1979), págs. 1-16
[17] Bohn, 'Das liturgische Rezitativ', págs. 45ff; J.-B. Thibault, Monuments de la notation ekphonétique et neumatique de l'Église latine (San Petersburgo, 1912), passim
[18] Treitler, 'Reading and singing', págs. 186-208, cf. págs. 206-7; el mismo punto de vista se nos presenta en su 'The Early History of Music Wrinting in the West', págs. 269ff, y 'Die Entstehung der abendländischen Notenshrift', Die Musikforschung, 37 (1984), págs. 259-67
[19] Thibaut, Origine byzantine de la notation neumatique de l'Église latine (París, 1907); ídem, Monuments de la notation ekphonétique et hagiopolite de l'Église grecque (San Petersburgo, 1913); C. Höeg, La notation ekphonétique (Copenhage, 1935); M. Haas, Byzantinische und slavische Notationen, Palaeographie der Musik, I/2 (Colonia, 1973), págs. 213-16; G. Engberg, 'Ekphonetic notation', The New Grove Dictionary, VI, págs. 99ff
[20] 'L'origine dei neumi. Los primeros escritores de las melodías gregorianas utilizaron los signos ya usados en los textos literarios, conservando esencialmente su significado original o modificándolo en un sentido análogo. Los acentos agudo y grave se adaptaban ya por su propia naturaleza para distinguir las notas agudas de las notas graves: virga y tractulus. Los signos de abreviación se usaron, debido al refinamiento de su diseño, para representar los sonidos ligeramente repercutidos: stropha y trigon. Los signos de contracción se utilizaron para los sonidos particularmente ligados entre sí: oriscus. El signo de interrogación se eligió para representar un fenómeno vocal afín a la modulación ascendente de la frase interrogativa: quilisma... En la base del sistema se encuentra la intención de traducir una melodía mediante el gesto y de fijar el gesto por medio del signo gráfico. De hecho, el neuma es un gesto "incrustrado" sobre el pergamino.' E. Cardine, Semiología gregoriana (Roma, 1968), págs. 4-5. Dom Hourlier propone una antología similar en su retrospectiva 'L'origine des neumes', págs. 359: 'El origen de los neumas se encuentra por lo tanto en el arsenal de signos literarios.'
[21] J. Handschin, 'Eine alte Neumenschrift', Acta Musicologica, 22 (1950), págs. 69-97; Handschin, 'Zu Eine alte Neumenschrift', ibid., 26 (1953), págs. 87-8; E. Jammers, Die Essener Neumenhandschriften der Landes- und Stadt-Bibliothek Düsseldorf (Ratingen, 1952); Jammers, 'Die paläofränkische Neumenshrift', Scriptorium, 7 (1953), págs. 235-59, reimpresión en Schrift Ordnung Gestal de Jammers, ed. E. Hammerstein (Berna, 1969), págs. 35-58, que también contiene (págs. 70-87) su fértil pero errónea 'Die Entstehung der Neumenschrift'
[22] 'Notation paléofranque', Études Grégoriennes, 2 (1957), págs. 212-19
[23] Stäblein, Schriftbild der einstimmigen Musik (Leipzig, 1975), págs. 27 (árbol genealógico histórico), 28-9, 106-8; S. Corbin, Die Neumen, págs. 75-81; L. Treitler, 'The Early History of Music Writing in the West', págs. 263ff; ídem, 'Reading and Singing', págs. 148ff
[24] 'Notation paléographique', p. 218
[25] 'Eine alte Neumenschrift', p. 94; 'Zu Eine alte Neumenschrift', p. 88
[26] 'Notation paléofranque', p. 216
[27] Hesbert, Antiphonale missarum sextuplex, p. cix, n.1; M. Huglo, Les tonaires (París, 1971), p. 32
[28] Jammers, Die Essener Neumenhandschriften, págs. 11 ff, da detalladas indicaciones del contenido
[29] Estoy en profunda deuda con el Dr. G. Karpp, Jefe de la División de Manuscritos de la Biblioteca de Universidad de Düsseldorf, y al Dr. H. Finger de esa misma institución, por su extremada amabilidad al facilitarme la consulta de dos sacramentarios.
[30] La notation musicale des chants liturgiques latins, Paléographie Musicale, series II, 3 (Solesmes, 1963), Pl. 1, tiene un facsímil del fol. 15v, col. A. Handschin consideró esta fuente tan sólo en sus comentarios añadidos de 1953, y reconoció sus importancia sólo parcialmente: 'Ein ganz liturgisches Gesangbuch mit dieser Notation besitzen wir nicht. Das wichtigste Dokument, ist wohl das Missale Paris 17305.' 'Zu Eine alte Neumenschrift', p. 87. Su muerte dos años más tarde impidió la vuelta a un estudio más completo.
[31] J. Hourlier, 'Le domaine de la notation messine', Revue Grégorienne, 30 (1951), págs. 96-113, 150-8; algunos testimonios paleofrancos se incluyen aquí (págs. 106-7) bajo el antiguo nombre de 'notación de San Amand' dado por Solesmes.
[32] Paris lat. 17305, fol. 16; la transcripción diplomática y la notación cuadrada de la Imagen 5 son las que hallamos en Die Neumen de Corbin, págs. 78-9
[33] Stäblein, Schriftbild, 107, de donde se ha tomado la Imagen 7, reproduce el folio entero del fol. 126v del Ms. Düsseldorf D.1
[34] M. Huglo, 'Les noms des neumes et leur origine', Études Grégoriennes, 1 (1954), págs. 58, 67
[35] S. Corbin en Die Neumen, 77, y en la tabla con neumas que acompaña su artículo 'Notaciones neumáticas' (The New Grove Dictionary, XII, p. 131), hace una distinción entre un 'arquetipo hipotético' de la notación paleofranca (como se refleja tal vez en Paris 2291) donde no habría quilisma, riscus o punctum licuescentes, y una 'forma superviviente' de la paleofranca (como en Paris 17305) que añadía estos signos. Handschin defendió hace ya tiempo, considerando los mismos manuscritos que ella cita, que a esta distinción le falta demasiada base ('Zu Eine alte Neumenshrift', págs. 87-8)
[36] Cardine, Semiologia gregoriana, p. 5
[37] Paléographie Musicale, series I, 13 (30), págs. 66-8
[38] 'Wäre dies etwa diejenige Notation, welche im Frankenreich im Gebrauchwar, bevor die römischen Gesangmeister ins Land kamen, also vor der Karolingerdinastie?' 'Eine alte Neumenshrift', p. 76). 'Das Prinzip dieser Neumenshrift ist klar: dem Tonhöhen-Grad entspricht der höhere oder tiefere Ort auf dem Pergament' (ibid., p.78). 'Sagen wir: sie könnte [Handschin's italics] diideae diastematische Neumenshrift sein nicht weniger als eine solche, die alles in punkte auflöst (ibid., pág. 81) 'Es ist kaum anders denkbar, als dass wir für unseren Neumentypus einen grundsätzlich von der Sprache unabhängigen [my italics], einen rein musikalischen Ausgangspunkt annehmen müssen.' (ibid.,p. 82). Sin embargo, Handschin, al igual que Ferretti, está ligado al concepto de un único origen para todas las especies de neumas, y últimamente a la teoría de que los neumas proceden de los acentos: 'Die Ableitung der Neumen von den Akzenten, die ich nicht abgelehnt, sondern nur eingeschränkt haben möchte...' (ibid., p. 83)
[39] Artículo 'Notation, III, 1 (iii) [Western Plainchant], The New Grove Dictionary, XIII, p. 345
[40] C. Callewaert, 'L'oeuvre liturgique de S. Grégoire', Revue d'Histoire Ecclésiastique, 33 (1937), págs. 306-26; K. Gamber, Codices liturgici latini antiquiores, 2ª edición (Freiburg Schweiz, 1968), págs. 492ff
[41] R. Costa, 'Acotaciones'. En palabas de Isidoro: 'Nisi enim ab homine memoria teneantur soni, pereunt, quia scribi non possunt'; Isidori hispalensis episcopi etymologiarum sive originum, ed. W. M. Lindsay, I (Oxford, 1911), lib III, XV, p. 2
[42] C. Vogel, La réforme culturelle sous Pépin le bref  sous Charlemagne (Graz, 1965)
[43] 'Charlemagne's archetype', JAMS, 40 (1987), págs. 1-31
[44] Podemos encontrar una exposición clásica de esta teoría en Paléographie Musicale, series I, 13, págs. 62ff. de Ferretti
[45] 'Man könnte daher zu einer anderen Grundeinteilung der Neumentypen gelangen als die übliche: Strich und Punktneumen, neumes-accents et neumes à points superposés. Das Massgebende ist vielleicht icht die verbundene oder getrennte Schreibung, sondern diez, dass im einen Fall der Ton nur durch einen Ort der Vertikaldimension,im anderen auch durch eine aufsteigende Strecke dargestellt ist.' Acta Musicologica, 22 (1950), p. 80. Los acentos y los puntos, sin embargo, juegan un rol continuo, tal y como se ve en las recientes investigaciones de Treitler ('The Early History of Music Writing in the West', págs. 237-79; y 'Reading and Singing', págs. 135-208). La nueva nomenclatura de la escritura 'icónica' y 'simbólica' usada en los primeros estadios (p. 254) procede de los viejos acentos y puntos. Las escrituras de tipo 'A' o 'simbólicas' de Treitler son las especies de neumas 1-6 y 11-12 de la tabla adaptada (ibid., p. 246) de Neumen de Corbin, al principio del apéndice: 1. San Galo; 2. Inglaterra; 3. Borgoña; 4. Chartres; 5. Nevers; 6. Normandía; 11. Catalán; 12. Bolonia; todas han sido clasificadas como neumas-acento. Las escritura de tipo 'B' o 'icónicas' de Treitler son las especies de neumas 7-10 de la tabla de Corbin: 7. Lorena-Mesina; 8. Paleofranca; 9. Bretona; 10. Aquitana; de estas, las notaciones Lorena, Bretona y Aquitana se han clasificado convencionalmente como neumas de puntos. El grupo de neumas paleofrancos perpetúa la concepción de que Handschin en 1950 asumió la corrección. En lo referente a la prioridad de los acentos o los puntos, Treitler lo resume de la siguiente forma: '¿Se puede apreciar un desarrollo histórico vis-à-vis de las escrituras simbólicas e icónicas? En el presente estado de la cuestión no podemos dar prioridad cronológica a ninguno de los dos modos de notación. No sabemos cuáles fueron las primeras en usarse: si las escrituras paleofranca y aquitanas, por un lado, o las escrituras alemanas por otro.' ('The Early History of Music Writing in the West', p. 254). En una curiosa declaración dos años más tarde, abandonó el tema de los orígenes: 'La cuestión sigue abierta [en 1982] a si las primeras notaciones fueron predominantemente simbólicas o icónicas. Ahora podemos responder a esa pregunta: "fueron ambas." Las notaciones de los tratados fueron predominantemente icónicas. Las notaciones prácticas comenzaron como sistemas predominantemente simbólicos. Cuál de las dos tenían una prioridad temporal no es una cuestión de gran importancia histórica' ('Reading and Singing', págs. 177-8)
[46] Graduale triplex seu graduale romanum ... ornatum neumis laudunensibus (cod. 239) et sangallensibus (Solesmes, 1979)
[47]  Corbin, Die Neumen, Taf. 19 (París, Bibliothèque National Ms. fonds lat. 1240; siglo X) y Taf. 20 (París, Bibliothèque National, Ms. fonds lat. 903; siglo XI) con notación en neumas (neumations) para los Improperia; M. Huglo, 'La tradition musicale aquitane. Répertoire et notation', Liturgie et musique (IXe-XIVe), Cahiers de Fanjeaux 17 (1982), Pl. v, muestran antífonas procesionales con notación en neumas del siglo IX de Albi, Bibliothèque Municipale, Ms. 44
[48] Las fechas aparecen en la tabla de Hourlier-Huglo (Véase Tabla 1)
[49] Sobre la missa graeca, C. Atkinson, 'Zur Entstehung und Überlieferung der "Missa graeca"', Archiv für Musikwissenschaft, 39 (1982), págs. 113-45; las notaciones en neumas (neumations) (como las que aparecen en Düsseldorf D.2 y Ciudad del Vaticano, Biblioteca Apostolica Vaticana, Ms. Reg. lat. 215) reflejarían el dictado original; el cambio al Tipo 2 aparecería en el momento en el que el material empezara a expandirse.
[50] Ver notas al pie 5-7; también Hucke, 'Toward a New Historical View of Gregorian Chant', p. 445; 'los diferentes estilos paleográficos regionales vuelven al principio de la notación neumática.'
[51] 'Charlemagne's Archetype'
[52] Lawrence Gushee observó hace tiempo, 'Es posible también que distintos estilos de notación se hubieran desarrollado ya entre el 850 y 900.' 'The Musica disciplina of Aurelian of Réôme' (PhD dissertation, Yale University, 1963), p. 257
[53] Le graduel romain. Édition critique, IV/ 2: Le texte neumatique: Les relations généalogiques entre les manuscrits, págs. 69-86
[54] Froger, 'L'édition critique de l'Antiphonale missarum romain', págs. 151ff
[55] Dom Cardine expresa esencialmente esta cuestión: 'On constate en effet d'une façon générale que les manuscrits sont en accord entre eux pour noter les particularités les plus fines, d'autant mieux qu'ils sont plus anciens...'; en 'A propos des formes posibles d'une figure neumatique: le pes subbipunctus dans les premiers manuscrits sangalliens', Festschrift F. X. Haberl, ed. F. A. Stein (Regensburg, 1977), p. 68
[56] Paléographie Musicale, series II, 2 (1925) y 4 (1896)
[57] Para un sencillo ejemplo, Cardine, Sémiologie grégorienne, Ex. 32; para otros ejemplos, muchas de las páginas del Graduale triplex
[58] 'Diese "gregorianische" Neumensippe scheint sich tatsächlich in ihren frühesten erhaltenen Vertretern wenig um rhythmische Ausdrucksmöglichkeiten zu kümmern. Im 9. und 10. Jh. dringen dann umgekehrt in die "gregorianischen" Neumenshriften teilweise rhythmische Elemente ein...'; 'Eine alte Neumenshrift', p. 82 Esta postura está recogida en una reciente reseña que aparece en Semiologische Untersuchungen de Göschl; '... die vorherrschende Sichtweise, dass diese hochdifferenzierte Notation den zeitlichen Ausgangspunkt für die frühdeutsche Neumenshrift bildet verdient... eine Überprüfung'; Die Musikforschung, 38 (1985), p. 69
[59] La exposición clásica de Cardine de coupures en Sémiologie grégorienne, capítulo 9, se basa en los procedimientos de San Galo
[60] Levy, 'Charlemagne's Archetype'; las discusiones de las imágenes 4 y 6
[61]  Le graduel romain. Édition critique, IV/2, p. 64; el principal testimonio de la 'écriture sangallienne' (Gal 1, Mur 3, Bab y Gal 2) y 'mesina' (Laon) entraría dentro de las ricas en matices. Pero para Froger, otras especies de neumas que están incluidas en esa descripción son de menor calidad o directamente no se las debería incluir. Froger retiró el manuscrito del norte de Italia Milán, Biblioteca Trivulziana, D. 127 en una presentación posterior, reduciendo el número de subfamilias a nueve: 'The critical Edition of the Roman Gradual by the Monks of Solesmes', Journal of the Plainsong and Mediaeval Music Society, 1 (1978), págs. 85-6. Conservaría este misal como un reflejo del original pobre en matices y añadiría a la lista otras copias anteriores como Cambrai, Bibliothèque Municipale, Ms. 75 (76) (Arras); París, Bibliothèque National, Ms. fonds lat. 9434 (Tours), 18010 (Corbie) y 9448 (Prüm); Baltimore, Walters Art Gallery, Ms. 11 (Forlimpopoli-Ravenna); Ciudad del Vaticano, Biblioteca Apostolica Vaticana, Ms. Vat. lat. 4770 (Abruzzi) y Vat. urb. lat. 560 (Italia central)
[62] Paléographie Musicale 16: L'Antiphonaire du Mont-Renaud (Solesmes, 1955); sobre el origen y fecha de su notación: Le graduel romain, II (1957), 157, y las observaciones hechas por M. Huglo en JAMS, 32 (1979), p. 556. Sobre las fuentes ricas en matices más tempranas existe un importante artículo de P. Jeffery, 'An Early Cantatorium Fragment Related to MS. Laon 239', Scriptorium, 36 (1982), págs. 245-52
[63] 'Les noms des neumes', p. 53
[64] Cardine, 'A propos des formes possibles d'une figure neumatique', p. 61
[65] El Laon carolingio es el centro de estudio de 'An Early Cantatorium Fragment' de Peter Jeffery y de estudios recientes de John J. Contreni: The Cathedral School of Laon 850 to 930: Its Manuscripts and Masters (Múnich, 1978); Codex Laudunensis 468: A Ninth-Century Guide to Virgil, Sedulius, and the Liberal Arts (1984)
[66] W. Wattenbach, Das Schriftwesen im Mittelalter (4ª edición, Graz, 1958), págs. 421ff, da indicaciones y contraindicaciones del dictado como un factor en la copia de textos. El catedrático Robert Snow, con quien he tenido el privilegio de hablar sobre el tema, cree que el dictado jugó un rol importante en el proceso de creación de los neumas (neuming). Tiene un papel en el topos iconográfico familiar del dictado del Sacramentario o el Antifonario del papa Gregorio que después le dictó a un escriba; esta teoría coincide con la de B. Stäblein, '"Gregorius praesul", der Prolog zum römishen Antiphonale', Musik und Verlag: Festschrift K. Vötterle, ed. R. Baum y W. Rehm (Kassel, 1968), págs. 554f, con más observaciones de L. Treitler, 'Homer and Gregory', The Musical Quarterly, 60 (1974), págs. 337-44
[67] Los neumas que transmite el repertorio del canto hispánico de los siglos IX-XI parecen tener los mismos orígenes del Tipo 2/ gestual que los cantos gregoriano-romanos. A pesar de sus aparentes diferencias las dos mayores variedades de la notación hispánica, aquellas con un ductus vertical de la tradición de Toledo y del sur, podrían proceder de una adopción común de las prácticas notacionales carolingias que podrían haber llegado a Galicia, Asturias o la Marca Hispánica a principios del siglo IX; véase 'Old-Hispanic Chant in its European Context', Congreso Internacional: España en la Música de Occidente, Salamanca, 1985, ed. I. Fernández de la Cuesta (Madrid, 1987), I, págs. 1-16

Enlaces de interés
Misal de París, Ms. lat. 17305, Bibliothèque Nationale, París
Sacramentarium Elnonense ad usum Parisiensem accommodatum , Ms. lat. 2291, Bibliotèque National, París
Ms. Reg. lat. 215, Biblioteca Apostolica Vaticana, Ciudad del Vaticano
Graduel de l'abbaye de Prüm, Ms. lat. 9448, Bibliothèque Nationale, París
Ms. Pal. lat. 235, Biblioteca Apostolica Vaticana, Ciudad del Vaticano ("De accentibus toni oritur nota quae dicitur neuma" en fol. 38v)

1 comentario:

  1. Muchas gracias por publicar este trabajo. Llevo mucho tiempo buscando información sobre los orígenes de la notación neumática y este es el único sitio en el que se explica las diferentes teorías que surgen en torno a este tema teniendo a modo de referencia los principales escritos encontrados. Muchísimas gracias, me es realmente útil.

    ResponderEliminar